Martes, 7 de Setiembre de 2010
El Archivo de la Experiencia contiene gran cantidad de información. Puede acceder a ella a partir de los cuatro buscadores que encontrará a continuación: buscador por palabras, buscador cronológico, buscador vital y buscador por temas.
Alejandro Joaquín es Testigo de Jehová y se declaró objetor de conciencia, de hecho fue uno de los primeros en negarse a hacer la mili de su municipio, Langreo. Esta decisión le hizo ser juzgado por un consejo de guerra en dos ocasiones y acabó yendo a prisión. Su padre sufrió las consecuencias de esta situación, al principio se sintió deshonrado por tener un hijo encarcelado pero después se sintió orgulloso de que Alejandro Joaquín defendiera tan firmemente su decisión.
Joan Barril es apóstata. No lo hizo voluntariamente sino que al querer casarse por lo civil en 1973 necesitó un certificado de apostasía. Barril fue a la parroquia donde se bautizó y allí tuvo que aceptar las pompas y obras de Satanás. Con ese documento se casó con su primera mujer en el Registro civil. Hoy en día, la apostasía no es necesaria para casarse y la gente apostata por voluntad propia.
Ana habla de su gran devoción por la Semana Santa de Sevilla. Desde hace más de 30 años, alquila una silla en la zona de la Campana, desde donde ve todos los pasos. Además, habla de su fe por el Gran Poder, que le llevó a prometer hace 40 años que se vestiría de color morado si su marido se curaba de una grave enfermedad. Su marido se salvó y ella ha vestido de morado durante 40 años, hasta que su esposo murió.
Una de las mejores épocas de la vida de María Encarnación es la etapa escolar que pasó en un colegio de monjas. Con ellas no sólo aprendió a bordar y coser, sino que también le enseñaron normas de comportamiento que le han sido de gran utilidad en la vida. Como estaba interna, el centro tenía un horario que no permitía que las alumnas salieran de noche. Pero a nuestra protagonista le encantaba ir a casa de unas amigas a bailar y siempre se las arreglaba para poder conseguirlo. De aquella época aún guarda un tocadiscos y música de Los Bravos, Los Brincos, Los Beatles y Manolo Escobar, sus grupos y cantantes preferidos.
Santiago nos habla de la escuela a la que fue su hija en el barrio de Horta, que hoy en día ha desaparecido. En su relato, nos explica la historia de la escuela, que se hizo en un edificio histórico del barrio y lo llevaron las hermanas dominicas. Nuestro protagonista formaba parte de la Asociación de Padres de Alumnos (APA) y cuenta que, muy habitualmente, organizaban excursiones y salidas con los alumnos y lo pasaban francamente bien.
Juan José recuerda su primer amor. Ambos eran de Nerva, el pueblo natal de Juan José. Al tener que cursar el bachillerato superior, Juan José se fue a un internado en Huelva y ella, como era de una familia bienestante, fue mandada a un internado de monjas en Sevilla. Recuerda que se tenía que hacer pasar por una amiga para poder mandar cartas a su amada, ya que en el internado de monjas donde estaba ella les abrían el correo.
Antonio nos explica la Semana Santa conquense y más concretamente la procesión de las turbas.
Artur nos relata un viaje que hizo de joven por toda Andalucía. Recuerda que al llegar a Sevilla, durante la Semana Santa, escuchó cómo la Guardia Civil tocaba una pieza musical prohibida en Catalunya, llamada la Santa Espina. Esto les sorprendió mucho, ya que no se lo esperaban, y aún menos que fuera tocada por la Benemérita.
En este relato, Artur rememora su época de estudiante. En los 70 asistía a clases en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, él y tres compañeros iban cada tarde a una inauguración para merendar gratis. También nos explica un viaje que hizo con estos amigos, una semana santa decidieron ir en moto hasta Sevilla para ver la precesión. Artur comenta que el viaje no fue plácido y tan fácil como es ahora, sino que dormían en tiendas de campaña e incluso tuvieron problemas con una de las motos y les costó mucho encontrar a alguien que la reparara.
Teresa se ha casado dos veces. Su primer marido fue alcohólico y con el segundo tampoco tuvo mucha suerte. Del primer matrimonio se quedó viuda y estuvo un año de luto. En su primera boda recuerda que el mejor regalo se lo hizo un médico, que le regaló 300 pesetas. No tuvo viaje de novios.
2010
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