Viernes, 10 de Setiembre de 2010
El Archivo de la Experiencia contiene gran cantidad de información. Puede acceder a ella a partir de los cuatro buscadores que encontrará a continuación: buscador por palabras, buscador cronológico, buscador vital y buscador por temas.
Paquita recuerda su primera comunión y cómo tenía que memorizar el catecismo y confesarse muy a menudo. En los años 60, el Concilio Vaticano II trajo ideas nuevas y otra forma de interpretar el Evangelio. En la parroquia de Castellar se reunía toda la juventud y Paquita colaboraba en las actividades que se realizaban, desde preparar a los chicos para la confirmación hasta la fundación de Cáritas. Paquita considera que su experiencia en la parroquia ha contribuido a formarla como persona y a abrirle los ojos a una nueva manera de entender la religión cristiana.
En los años 60, la moral de los pueblos estaba estrechamente unida a la religión. Francesc conserva un cartel que plasma el tipo de educación que transmitía la Iglesia, la institución más importante en aquella época. Era habitual que, en las habitaciones de las casas, figuraran cuadros con imágenes religiosas y que cada pueblo tuviese entre 3 y 5 sacerdotes.
Durante la Semana Santa, Ramón recuerda que en Peramea se celebraban las procesiones en una torre en lo alto de la montaña y, en cada pequeña capilla, se representaba una estación de la procesión. Ramón también explica que, en pueblos como Sort, La Pobla de Segur o Tremp se llevaban a cabo "Els Armats". En estas procesiones, las cofradías se vestían como los soldados romanos de la época imperial.
Joan es sacerdote y nos cuenta algunos aspectos sobre la religión. Explica que con la traducción de la liturgia del latín al castellano se perdió gran parte del patrimonio religioso. A pesar de eso, también destaca que ahora todo el mundo puede entender la misa, algo que considera muy importante.
Juan recuerda la censura que había durante el franquismo. Había que obedecer las normas del gobierno y del clero, que obligaban a participar en el Vía Crucis, en la Procesión del Corpus y en la Procesión de Semana Santa. Con la democracia todo eso cambió.
En Villamañan, existía la tradición de cantar el ramo y recitar poesías a la Virgen cuando había alguna necesidad o había que pedirle algún favor a la Virgen. El ramo se adornaba con rosquillas y con frutos, que después se repartían por el pueblo. Francisco recuerda un año en que había mucha sequía y, después de esa ofrenda, se inundaron algunas casas del pueblo.
Josefa recuerda que cuando era pequeña, su padre la llevaba a la feria de Málaga. Allí había baile y algunas casetas, pero ahora es muy diferente. En una ocasión, se fue con unas amigas a la feria y volvieron andando. Juana nos habla también de la Semana Santa, ella es católica y le gusta mucho la religión. Va a la iglesia a escuchar la misa y dice que todo ha cambiado mucho. Antes había que llevar velo y no se podía ir en manga corta. Recuerda que hizo su primera comunión con unas zapatillas blancas y un vestido limpio.
Antonio nos explica lo que significan para él las fiestas de Lucena, llamadas fiestas Aracelitanas en honor a la patrona de Lucena, la virgen de Araceli. En su relato, explica que es uno de los momentos más grandes de su vida, ya que se considera gran devoto de la virgen. Además, cuenta que tradicionalmente se va a visitar a la virgen al santuario que tiene en una sierra cercana al pueblo. Según nos dice, el camino es duro ya que son 6 kilómetros de subida, sin embargo quedan en nada cuando se encuentra a los pies de la virgen y recibe su fuerza y tranquilidad. Uno de los momentos más importantes de la vida de Antonio fue cuando ayudó a llevar a la virgen de vuelta al santuario con los demás fieles.
Antonio nos cuenta la llegada de la virgen de Araceli a la iglesia de Lucena, algo que se vive como una gran fiesta en el pueblo. En alguna ocasión, Antonio ha llevado la virgen a hombros y comenta que es una satisfacción muy grande, a la vez que un honor. En su relato, nuestro protagonista nos explica de que forma se lleva la virgen, algo que es muy importante para que el paso sea lo más vistoso posible. Además, cuando la virgen llega a la plaza nueva del pueblo, se tiran cohetes en señal de júbilo y reconocimiento.
Óscar conoció a su mujer un 18 de julio, día de la procesión de la Virgen del Carmen. Estaba de permiso en Palamós e iba un poco perdido ya que tenía a todos sus amigos en la mili. Según Óscar, una chica gritó su nombre y lo invitó a pasear en una embarcación para ver la procesión. Empezaron a salir y ya llevan 47 años juntos.
2010
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons