Jueves, 23 de Mayo de 2013
El Archivo de la Experiencia contiene gran cantidad de información. Puede acceder a ella a partir de los cuatro buscadores que encontrará a continuación: buscador por palabras, buscador cronológico, buscador vital y buscador por temas.
Francesc nos habla de los puntos positivos y negativos de empezar a trabajar con siete años. Según él, la parte menos favorable es que no permite desarrollarse intelectualmente y que se tiene muy poca infancia. La mejor parte es que se aprende a ser responsable y a valorar las cosas sin derrochar.
Matilde nos cuenta las vivencias de cuando era pequeña. A los 2 años, sus padres la llevaron a vivir con sus abuelos, al pueblo logroñés de El Villar de Arnedo. Nuestra protagonista nos habla de los juegos tÃpicos de su niñez, tales como el frontón y las canicas y de cómo usaba la luz del sol como reloj, para saber cuando tenÃa que regresar a casa. Además, Matilde explica como ayudaba a sus abuelos en las tareas del hogar. RecogÃa leña para hacer fuego y fregaba las ollas y otros utensilios con tierra, hierba y agua del rÃo.
MarÃa nos habla de su infancia en el Colegio del Monte. A lo largo de su relato, nuestra protagonista nos da ejemplos de las diferencias que existÃan en el trato a ricos y a pobres. La escuela estaba dividida en dos: el edificio principal se destinaba a los hijos de familias ricas y en unos pabellones adosados se encontraban los niños pobres. MarÃa recuerda la disciplina con que las monjas impartÃan clases y lo mucho que aprendió gracias a sus enseñanzas.
Mari Paz recuerda diversos capÃtulos de la historia de su infancia y juventud. Entre ellos, nos explica cómo iba junto a su madre a visitar a diversos familiares dos veces al año, una costumbre que lamenta que se haya perdido. También recuerda la satisfacción de comer pan y queso al salir de la iglesia el dÃa de San Marcos, el chocolate con bizcochos antes de la primera comunión y otras anécdotas que guarda en su memoria con cariño.
Victòria es monja de las Teresianas y desde joven se dedica a ayudar a las personas menos favorecidas que están en la cárcel, que padecen sida o que no gozan de buenas condiciones de vida. En su relato, Victòria nos explica algunos recuerdos de su infancia que, años más tarde, hicieron que se dedicara a los demás. Cuando era pequeña, residÃa en la Rambla de Catalunya de Barcelona y vivÃa rodeada de un ambiente estructurado y cómodo. Confiesa que no sufrió una posguerra difÃcil y que no pasó hambre ni penurias. Pero en una ocasión, mientras caminaba por la calle con sus hermanos, vio a unos niños pequeños con la cabeza totalmente rapada con uniformes de rayas. Recuerda cómo le impresionó aquella imagen y las palabras de su madre: “esos niños son la consecuencia de la guerra”. Con el tiempo, los contrastes que vivió en aquella etapa de su vida hicieron que decidiera dedicar su vida a las personas que tuvieron la vida muy difÃcil desde pequeños.
Josefina era la segunda de una familia de 12 hijos y recibió una educación estricta basada en el orden y el respeto. Considera que sus padres estaban muy capacitados para tirar adelante con éxito a una gran familia porque además de ser muy trabajadores, gozaban de una buena posición social. Sus abuelos maternos eran unos amantes de la música y del arte y apoyaron y financiaron importantes proyectos y obras como la de recuperación de las pinturas del Gran Teatre del Liceu cuando se quemó.
Isabel explica que su padre era un hombre muy recto y de valores algo retrógrados, que la sometÃa a una vigilancia extrema cada vez que salÃa. En su relato, explica que le costó mucho mantener una relación normal con su novio por culpa de su padre, que siempre estaba muy encima suyo. A pesar de todo, algo que Isabel juzga normal por la época que era, tiene un gran recuerdo de él y considera que era un hombre muy bueno.
Pere reflexiona acerca de los valores de la juventud de hoy y los compara con los que caracterizaban a los jóvenes de su época. Su opinión es que, hoy en dÃa, la juventud tiene todo lo que quiere y no le hace falta luchar para conseguir las cosas, con lo que se ha instalado en una dinámica perezosa que no es nada positiva. Como ejemplo, nos cuenta la tremenda alegrÃa que sintió cuando le regalaron su primer bolÃgrafo, algo que llevaba mucho tiempo esperando. AsÃ, ha llegado a la conclusión de que la gente de su generación está mucho más preparada para afrontar los golpes que le puede dar la vida, ya que tuvo que esforzarse y luchar para conseguir sus metas.
Núria nos habla del cooperativismo en los años 40. En su testimonio cuenta que, después de la guerra, las cooperativas perdieron mucha fuerza ya que, al estar formadas mayoritariamente por gente trabajadora de izquierdas, el régimen franquista obligó a la disolución de casi todas ellas.
Durante su infancia, Teresa vivía en el barrio de Gràcia de Barcelona. La vida allí no era fácil porque vivía en un piso pequeño y en una calle muy estrecha y oscura. Tiene mejores recuerdos de la época en que se trasladó a L' Hospitalet de Llobregat, en un piso mucho más amplio. Sin embargo, Teresa cree que su mejor experiencia ha sido el nacimiento y la educación de sus hijas, que le ha permitido crecer con ellas.
2013
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