Martes, 7 de Setiembre de 2010
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Antiguamente, Àngela solía ir al cine con su marido una vez por semana. Pero cuando surgió lo que ella llama "cine moderno" y se puso de moda el destape, dejaron de ir tan a menudo ya que encontraban ofensivas las escenas de sexo y eróticas de las películas. A pesar de todo, Àngela confiesa que aprecia la libertad que ha adquirido la mujer a lo largo de los años.
Carlos recuerda cómo en su niñez fabricaba su propio proyector de cine artesano, una afición que siguió cultivando yendo al cine de sala y al aire libre, siguiendo principalmente el western y a las estrellas de Hollywood de los años cuarenta.
Cuando era joven a Matilde le gustaba ir al cine, sobretodo, porque hacían el No-Do. Disfrutaba viendo todas las imágenes que se proyectaban y, en la actualidad, lo añora mucho. A pesar de que en su época había mucha censura, a Matilde le gusta más el tiempo pasado que el actual porque, según ella, hoy en día la juventud tiene demasiada libertad.
Enric aún guarda una entrada de cine del 18 de julio, día de la insurrección fascista contra la República. Recuerda que antes de empezar el visionado de las películas, se cantaba el Cara al Sol y se emitía el NO-DO, el Noticiero-Documental, un programa de noticias y documentales de carácter franquista que informaba al público de los triunfos franquistas y de las bondades del régimen.
Antonia recuerda la diversión que le proporcionaban el cine y el teatro de su pueblo. Recuerda que, cuando iban a ver películas, los jóvenes se sentaban con sus novias en la últimas filas. Recuerda la apertura del cine California y asegura que había grandes actores y actrices en Castellar del Vallès. En el pueblo vio también las primeras operetas musicales en color.
Josefina es una gran aficionada al cine. Recuerda que, desde jovencita, iba al cine a pasar la tarde y a disfrutar de una buena película. En una ocasión, su actor preferido y del que estaba perdidamente enamorada, Tyrone Power, vino a Barcelona y ella fue al Hotel Ritz a verlo.
El padre de Carme era operador de cine y trabajaba en el Cine Catalunya de Barcelona. En la época franquista, era obligatorio levantarse y cantar el Cara al Sol con el brazo extendido durante el descanso. Carme recuerda que, como siempre iba a ver a su padre a la misma hora, se sabía de memoria un trozo exacto de cada película. Una de las que más le impactó fue Los crímenes del museo de cera, aunque tuvo la oportunidad de ver muchas otras gracias al oficio de su padre. En su relato, Carme también explica la importante figura del ciclista, un mensajero encargado de llevar los bombos de las películas de un cine a otro.
Concepció y su familia eran aficionados al cine y al teatro. Solían ir a ver películas en emblemáticas salas como el Bosque o el Roxy. Concepció recuerda que le encantaban las folclóricas y acostumbraba a ir a sus espectáculos. Sus padres eran tan liberales que la llevaron a ver "Gilda", protagonizada por Rita Hayworth y considerada una película "pecaminosa" por las autoridades franquistas. A pesar de la liberalidad de sus padres, Concepció no pudo ir nunca sola o con amigos al cine.
Teresa recuerda con detalles las películas que vio en el cine durante su infancia. Corrían los años 40 cuando su madre o su abuelo le compraban una entrada en el cine Princesa o el cine El Pati, dos salas míticas de Barcelona. Aunque Blancanieves fue la primera película que vio, tras ella siguieron títulos como La señora Miniver, Lo que el viento se llevó, Entre fantasmas o Los que vivimos. En su relato, Teresa también explica qué eran las varietés y cómo se sentía ella después de ver una película o un espectáculo en el cine.
Elisa solía ir al cine con sus padres. Frecuentaban el Condal, el Arnau o el cine Talía. A su madre le gustaba Clark Gable y a su tía Robert Taylor. En el cine Condal hacían varietés. A ella le gustan las películas románticas. En una ocasión, un señor en el cine le tocó las piernas y ella le pegó un mamporrazo con el paraguas. Se encendieron las luces de la sala y el hombre salió corriendo. En aquella época también escuchaban la radio y cantaban Lola Flores o Juanita Reina. Elisa recuerda que a su abuela le gustaba la locutora Elena Francis.
2010
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